Santa Brígida ha logrado reducir en 1,3 millones de kilos los residuos depositados en la Fracción Resto (contenedor gris) entre 2021 y 2025, evitando que esa enorme cantidad de basura termine en el vertedero y consolidando al municipio como uno de los referentes insulares en gestión sostenible de residuos.
Este resultado refleja el compromiso creciente de la ciudadanía y el trabajo coordinado del Ayuntamiento con la empresa encargada del servicio, prestado por la UTE SATAUTE, en la que participa Ayagaures Medioambiente.
La primera medida para minimizar el impacto ambiental de los residuos es reducir su generación, la primera de las tres “R”: Reducir, Reutilizar y Reciclar. Para alcanzar este objetivo es imprescindible avanzar en un cambio de hábitos por parte de la población, orientado a generar menos residuos, así como mejorar la separación en origen para facilitar la recuperación y el reciclaje de los materiales.
Santa Brígida lleva años desarrollando políticas activas en esta línea, y los resultados son cada vez más visibles. La recogida selectiva de Envases Ligeros y Papel/Cartón se encuentra actualmente en máximos históricos.
Sin embargo, la reducción de la Fracción Resto no se explica únicamente por un aumento del reciclaje, sino también por una mayor concienciación ciudadana para producir menos residuos.
Además del impacto positivo sobre el medioambiente, esta reducción tiene también consecuencias directas sobre los costes municipales. En 2024 se aplicó en todo el Estado el nuevo Impuesto al Vertido, con un coste de 30 euros por tonelada de residuos que termina en el vertedero. En el caso de Santa Brígida, este nuevo impuesto supuso un incremento superior a 175.000 euros anuales.
Gracias a la reducción lograda desde 2021, el municipio obtiene un ahorro estimado de alrededor de 100.000 euros al año, considerando tanto la tasa de gestión del residuo en el Ecoparque como el propio impuesto al vertido.
En definitiva, generar menos residuos y separar correctamente los que se producen permite reducir el impacto ambiental y contener los costes del servicio municipal. Santa Brígida continúa realizando un esfuerzo destacado en esta materia, situándose como un ejemplo para el resto de municipios de Gran Canaria en el camino hacia un modelo más sostenible y responsable.
