La borrasca Therese ha dejado importantes incidencias en las carreteras de medianías y cumbres de Gran Canaria durante la semana del 19 al 25 de marzo. Desde la activación de las alertas por lluvias y viento el día 19, los servicios de emergencia y conservación han trabajado de forma ininterrumpida para garantizar la seguridad y restablecer la circulación.
La empresa Pérez Moreno, encargada de la conservación de estas vías, activó su plantilla tras los primeros desprendimientos registrados, interviniendo sin descanso desde el 20 de marzo. En total, más de 50 profesionales y un amplio despliegue de maquinaria pesada han participado en las labores de limpieza, retirada de rocas y señalización.

Entre las incidencias más destacadas, se encuentran el cierre de varias carreteras clave como la GC-15, GC-60 o GC-608. En esta última, el colapso de un muro dejó incomunicado al barrio de La Culata, en Tejeda, afectando a un centenar de vecinos. Gracias a la rápida actuación de Pérez Moreno y la coordinación con el Cabildo, se habilitó un acceso provisional para garantizar el paso de residentes y servicios de emergencia.
Los trabajos se han desarrollado en coordinación con el 112, el Cabildo de Gran Canaria, Guardia Civil y ayuntamientos de la zona, permitiendo una respuesta eficaz ante un episodio meteorológico que ha puesto a prueba la infraestructura insular.


